LA PATRIA

15.09.2013 09:50

LA PATRIA

En Wilkipedia, encontramos estas definiciones, acerca del vocablo PATRIA.

 

 

La Patria (del latín patria, familia o clan > patris, tierra paterna > pater, padre) suele designar la tierra natal o adoptiva a la que un individuo se siente ligado por vínculos de diversa índole, como afectivos, culturales o históricos.


También se llama patria a la tierra natal de los padres de una persona, a la cual se siente ligado afectivamente sin necesariamente haber nacido en ella.

El significado suele estar unido a connotaciones políticas o ideológicas, y por ello es objeto de diversas interpretaciones así como de uso propagandístico.

 

Historia de la patria

.... El vocablo "Patria" nos remonta a la cultura romana. La patria, tierra de los antepasados o padres, tenía un origen mítico. Era una donación de los dioses. Sin embargo, su sentido principal no estuvo relacionado ni a la tierra específicamente ni a priori, y con las nuevas conquistas romanas la patria se fue extendiendo.

En el terreno físico que comprendía existía una comunidad, termino éste que implica una común unidad, en particular, unidad hacia el fin al que se tiende, estableciéndose de esta manera una relación de ese concepto con lo cultural. La unidad en el imperio estaba dada primero por el idioma común y luego por otras características culturales. La decadencia romana vino con la caída de las costumbres. Así se produce un renacimiento en Roma con la llegada de Octavio como Imperator. Éste restauró las costumbres, las mores maiorum, de ahí que se lo llamara Augusto. Con lo relatado se puede apreciar el sentido real del vocablo Patria. Luego cabe desarrollar su nexo con el vocablo Nación.

Siguiendo la historia de la península itálica, podemos apreciar que la nación italiana surgió a partir de una herencia del la historia de la patria propiamente. Cuando Maquiavelo llama a la unión de los italianos, lo hace en base a esta génesis cultural. La Nación vendría a ser una etapa de comunidad posterior a la Patria.

Cabe destacar que Patria es un concepto eminentemente latino. Por ejemplo, en las culturas sajonas se daba mayor importancia al "Country", que se refiere a lo estrictamente territorial, lo que nosotros llamaríamos país.

PATRIA también se define como:

 

 

Es la tierra de nuestros padres de la que nosotros somos sus herederos.

 

Es de la que hablamos siempre mal cuando estamos en ella y a la que añoramos cuando estamos fuera.

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¿Qué es la patria? No es un abstracto librado a la imaginación voladora para constituirla en una forma.

No es la palabra que la identifica y hace ligazones tibios en la convivencia, en el hacer y en el decir de las narrativas.

Tampoco es la corporeidad territorial, ni la geografía exquisita de verdes praderas y de mares azulados intensos.

Tampoco necesita absolutamente de formatos para constituirse en el alma humana individual o colectiva.

Un pequeño conglomerado viviente enterrado en lo arcaico o en la simpleza de la civilización progresista puede tejer los rasgos de su evidencia y vibrar en las emociones, esas que integran y unen.

Con la patria se está, cuando la infancia discurre en plenitudes porque los padres funden en el yunque valores,

pertenencias y arraigos, porque la memoria y el susurro inquieto de la sangre de los ancestros renacen en retoños

y nervaduras tiernas, para ser el fruto enriquecido de la tierra. La patria, en esencia, es el hombre.


Con la patria se es, en el vigor del músculo, y en el nervio hacedor de hombres y mujeres que construyen
la nación, cohesionada en la multiplicidad de las diferencias respetuosamente aceptadas, y que recorren
su cuerpo mestizo y contemporáneo. Sólo así, la patria es tangible, real e innegable. “Los hombres que la
tierra nutre y sostiene, hacen la patria”, (Rabindranath Tagore) como el poeta que labra el surco con su
palabra y redelinea los contornos de su existencia, como el pintor que reclama la idea con esperanza,
colores y formas, o como el cantor anhela con nostalgia las identidades perdidas.

La Patria tiene sus emblemas y símbolos, nuestras banderas, los escudos y los himnos
nacionales y provinciales la identifican interculturalmente entre los pueblos y las naciones del mundo; no
obstante ellos por sí solos carecen de relevancia si no hay patriotismo. Se requiere de cultores del orgullo
por éstos símbolos, como de habitantes comprometidos con la vocación patriótica.


¿Cuándo adquiere significado la patria? Cuando se revisa la historia, “la otra historia”, vivida por
hombres y mujeres los héroes anónimos que no pudieron contarla, tanto como esa que significa no hacer
lo mismo que se hizo ayer, sino aquella que nos permite trazar un futuro relacionado con una pertenencia
del pasado, necesaria para un presente común.
El mundo social de hoy tiene algo que decir desde su historia. ¿Nuestro sujeto escolar, o
comunitario necesita del relato de los hechos realizados por la grandeza, visión, y garra de los héroes y
heroínas del pasado? ¿No generamos acaso sensación de extrañeza y lejanía cuando rememoramos
solamente hechos, abundantes en detalles, cronologías y sujetos concebidos más para la utopía que
para ésta realidad? Como educadores nos debemos elegir un posicionamiento que frene las
pretensiones hegemónicas del saber técnico.


¿Cuál es la historia que nos merecemos? Una historia de acontecimientos, cuando el pasado es
analizado desde el presente y éste es comprendido desde el sentido común y desde el hombre común.
Porque el acontecimiento se mete en los contenidos de la memoria, lo afecta y de hecho lo define como
sujeto histórico. En la tensión de transmitir la historia siempre hay un desgarro. Pero es necesario hacer
esa irrupción, desprenderse de los estereotipos que son parte también del legado cultural. Sólo con ese
dolor que hace la sutura y el cosido que deja una huella o una cicatriz se puede llegar a ser un agente de
cambios del lugar donde se está inserto. “La herencia es siempre una tarea, y nos debemos hacer cargo
de ella”. (Derrida)

Todos frente a la patria tenemos una responsable misión, en cada uno de nosotros está la
posibilidad de engrandecerla con pasión o de deteriorarla con egoísmo o ambición.
En el decir de Stefanía Mosca (poetisa bolivariana) “nuestros poetas nombran a la patria con la
palabra de la poesía que es eterna y solamente humana”.


Leopoldo Díaz
Patria es la tierra donde se ha sufrido,
Patria es la tierra donde se ha soñado,
Patria es la tierra donde se ha luchado,
Patria es la tierra donde se ha vencido.
Patria es la selva, es el oscuro nido,
La cruz del cementerio abandonado,
La voz de los clarines, que ha rasgado
Con su flecha de bronce nuestro oído.
Patria es la errante barca del marino,
Que en el enorme piélago sonoro
Deja una blanca estela en el camino.
Y Patria es el airón de la bandera
Que ciñe con relámpagos de oro
El sol, como una virgen cabellera.

 


Leopoldo Díaz Vélez. Poeta argentino (1862-1947)

ODA ESCRITA EN 1966


Jorge Luis Borges

 


Nadie es la patria.
Ni siquiera el jinete
que, alto en el alba
de una plaza desierta,
rige un corcel de bronce
por el tiempo, ni los otros
que miran desde el mármol,
ni los que prodigaron su bélica ceniza
por los campos de América
o dejaron un verso o una hazaña
o la memoria de una vida cabal
en el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria.
Ni siquiera los símbolos.
Nadie es la patria.
Ni siquiera el tiempo
cargado de batallas, de espadas y de éxodos
y de la lenta población de regiones
que lindan con la aurora y el ocaso,
y de rostros que van envejeciendo
en los espejos que se empañan
y de sufridas agonías anónimas
que duran hasta el alba
y de la telaraña de la lluvia
sobre negros jardines.
La patria, amigos,
es un acto perpetuo
como el perpetuo mundo.
(Si el Eterno Espectador dejara de soñarnos
un solo instante, nos fulminaría,
blanco y brusco relámpago,
Su olvido.)
Nadie es la patria,
pero todos debemos
ser dignos del antiguo juramento
que prestaron aquellos caballeros
de ser lo que ignoraban,
argentinos,
de ser lo que serían por el hecho
de haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
la justificación de aquellos muertos;
nuestro deber es la gloriosa carga
que a nuestra sombra legan esas sombras
que debemos salvar.
Nadie es la patria, pero todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro,
incesante,
ese límpido fuego misterioso.


Jorge Luis Borges Poeta argentino. (1899-1986)